sábado, 9 de marzo de 2013

Día 25: El que se humilla será enaltecido.

Evangelio: Lucas 18,9-14 
"El publicano bajó a su casa justificado, y el fariseo no"
En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola: "Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: "¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo." El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador." Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido."

Dios no busca animadores de circo, no busca artistas que vociferen cada buena acción, que 
se hagan relucir entre los demás por su día a día "ejemplar". 

Dios está atento de los que admiten que tienen flaquezas y están en ese camino constante de conversión, de los que inclinan su cabeza y aceptan que son pecadores y que quieren seguir intentando ser mejores personas. 

Aprende a ser humilde y honesto con PPD ... recuerda que el todo lo ve, ¿de qué vale mentirle si el lo sabe todo?

¡Feliz y bendecido día!

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