jueves, 7 de marzo de 2013

Día 23: Escuchar la voz del Señor

¿Y tu, te has detenido en el silencio a escuchar la voz de Dios? 
Las lecturas de hoy te invitan a escucharle, a pedir por ese Dios que siempre esta cerca de ti y escucharle, dejarte guiar por Él, por esa voz dulce y compasiva. 

Trata de no ser de ese montón que no la escucha. 

Y nada... la palabra habla por si sola hoy: 

Primera Lectura: Jeremías 7,23-28
"Aquí está la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios"
Así dice el Señor: "Ésta fue la orden que di a vuestros padres: "Escuchad mi voz. Yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo; caminad por el camino que os mando, para que os vaya bien." Pero no escucharon ni prestaron oído, caminaban según sus ideas, según la maldad de su corazón obstinado, me daban la espalda y no la frente. Desde que salieron vuestros padres de Egipto hasta hoy les envié a mis siervos, los profetas, un día y otro día; pero no me escucharon ni prestaron oído: endurecieron la cerviz, fueron peores que sus padres. Ya puedes repetirles este discurso, que no te escucharán; ya puedes gritarles, que no te responderán. Les dirás: "Aquí está la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. La sinceridad se ha perdido, se la han arrancado de la boca."


Salmo Responsorial: 94
"Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: "No endurezcáis vuestro corazón."

Venid, aclamemos al Señor, / demos vítores a la Roca que nos salva; / entremos a su presencia dándole gracias, / aclamándolo con cantos. R.
Entrad, postrémonos por tierra, / bendiciendo al Señor, creador nuestro. / Porque él es nuestro Dios, / y nosotros su pueblo, / el rebaño que él guía. R.
Ojalá escuchéis hoy su voz: / "No endurezcáis el corazón como en Meribá, / como el día de Masá en el desierto; / cuando vuestros padres me pusieron a prueba / y me tentaron, aunque habían visto mis obras." R.


¡Feliz y bendecido día!

No hay comentarios:

Publicar un comentario