De sus experiencias, podemos aprender y reflexionar. También nos invitan a no olvidar que estas personas estuvieron allí y que gracias a ellos cambiaron muchas cosas para bien.
Es como cuando tus padres desde pequeños te inculcan algo, esas cosas te quedan de por vida. Así debemos de mentalizar los mandatos de Dios. Que sean nuestras costumbres del día a día.
Y aquí de dónde saqué mi pequeña reflexión de hoy:
Segunda Lectura: I Corintios 10, 1-6. 10-12
"La vida del pueblo con Moisés en el desierto fue escrita para escarmiento nuestro"
No quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos atravesaron el mar y todos fueron bautizados en Moisés por la nube y el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo. Pero la mayoría de ellos no agradaron a Dios, pues sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto.Estas cosas sucedieron en figura para nosotros, para que no codiciemos el mal como lo hicieron aquéllos.No protestéis, como protestaron algunos de ellos, y perecieron a manos del Exterminador.Todo esto les sucedía como un ejemplo y fue escrito para escarmiento nuestro, a quienes nos ha tocado vivir en la última de las edades. Por lo tanto, el que se cree seguro, ¡cuidado!, no caiga.
¡Feliz y bendecido domingo!
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